Elige una situación concreta. Unas respuestas te ayudan a preparar una conversación, comparar opciones o construir un plan posible. No es un diagnóstico.
Este plan te ayuda a identificar qué patrón de consumo de alcohol puede estar afectando tu descanso y tu estado de ánimo al día siguiente, y a elegir una acción concreta según tu situación y preferencias. No es un diagnóstico ni una evaluación clínica.
Muchas personas sienten una oleada de malestar justo al abrir los ojos. Esta herramienta te ayuda a identificar qué factores influyen en tu caso y a elegir pasos concretos y realistas, no un diagnóstico.
Cuando la preocupación económica o laboral tiene una causa real, la ansiedad no es irracional: es una respuesta a una situación difícil. Esta herramienta te ayuda a comparar qué tipo de acción tiene más sentido para ti ahora mismo, según tu situación, tus recursos y lo que puedes mover.
Cuando en una conversación estás más ocupado vigilando tu propia voz, gestos o cara que escuchando a la otra persona, la ansiedad social está tomando el control. Esta herramienta te ayuda a elegir estrategias concretas para situaciones sociales específicas y a decidir si quieres buscar apoyo profesional. No es un diagnóstico.
Esta herramienta te ayuda a entender la fisiología de un ataque de pánico y a elegir estrategias concretas según tu situación. No es un diagnóstico ni un plan de tratamiento. Si los ataques son frecuentes o interfieren en tu vida, consulta con un profesional de salud.
Este plan compara formas distintas de relacionarte contigo después de equivocarte. No te dice que la autocrítica siempre es mala ni que debas ignorar los errores. Te ayuda a elegir una respuesta que sea honesta y menos dañina, según lo que te resulta más factible ahora.
Si aprietas los dientes, te despiertas con la mandíbula tensa o alguien te ha dicho que rechinas de noche, esta herramienta te ayuda a organizar lo que quieres comentar con tu dentista o médico. No diagnostica ni prescribe: es una guía para que llegues a tu cita con información útil.
El burnout no se resuelve solo con descansar un fin de semana. Esta herramienta te ayuda a identificar qué dimensión del agotamiento laboral te afecta más y a preparar una conversación real, ya sea con tu jefe, con alguien de confianza o con un profesional, según lo que sea posible para ti.
Este plan no evalúa si tienes ansiedad por la salud ni te da un diagnóstico. Te ayuda a identificar qué está pasando cuando buscar en internet ya no calma la preocupación, y a preparar los pasos concretos que más se ajustan a tu situación.
Esta herramienta te ayuda a elegir un punto de partida realista para enfrentarte gradualmente al miedo en espacios cerrados como ascensores, metros o micros. El resultado es un plan concreto según tu nivel actual de evitación y los recursos con los que cuentas. No es un diagnóstico ni un tratamiento.
Las palpitaciones son muy comunes y con frecuencia no indican un problema grave, pero algunas sí necesitan evaluación médica. Esta herramienta te ayuda a ordenar tu experiencia para que la consulta sea más completa y productiva. No evalúa tu corazón ni reemplaza al médico.
Antes de compartir datos sobre el cerebro en una conversación, clase o artículo, esta herramienta te ayuda a identificar qué información tienes sólida, qué matices debes añadir y cómo presentarla sin exagerar ni simplificar en exceso. No es un test de conocimiento; es una guía de preparación.
Esta herramienta compara distintas técnicas de defusión cognitiva de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y te ayuda a elegir la más adecuada según el tipo de pensamiento intrusivo, tu contexto y tus preferencias. No es diagnóstico ni terapia.
Cuando el sueño y el estado de ánimo se complican juntos, es difícil saber por dónde empezar en una consulta. Esta herramienta te ayuda a identificar qué información es más útil llevar preparada, qué preguntas hacerle al profesional y qué obstáculos anticipar.
Esta herramienta te ayuda a comparar opciones prácticas si notas que mirarte al espejo se ha convertido en una comprobación repetida, o si experimentas sensación de extrañeza o desconexión al verte. No es un diagnóstico. Si estas experiencias son frecuentes o intensas, consultar con un profesional es el paso más importante.
Esta herramienta te ayuda a organizar la información más útil antes de hablar con un profesional de salud sobre despertares nocturnos frecuentes: qué patrones tienes, qué ya has probado y qué opciones quieres explorar. No es un diagnóstico ni un plan de tratamiento.
Después de vivir algo impactante, es normal sentir alerta, distancia emocional o recuerdos intrusivos. Esta herramienta te ayuda a organizar lo que estás viviendo y a identificar qué tipo de apoyo tiene más sentido buscar según tu situación. No evalúa ni diagnostica nada.
Sentir que el mundo es irreal o que observas tu vida desde fuera puede ser desconcertante y difícil de describir. Esta herramienta te ayuda a poner en palabras lo que experimentas para que puedas contárselo a un médico, terapeuta o persona cercana de forma más clara.
El sueño lo regulan dos procesos: uno que acumula presión de sueño durante el día y otro que sigue el ritmo circadiano. Cuando no se sincronizan, aparece el cansancio sin somnolencia. Esta herramienta te ayuda a comparar opciones concretas según tu situación.
El ejercicio puede ayudar con el estado de ánimo, pero cuando estás deprimido, la motivación para moverse es precisamente lo que falta. Esta herramienta te ayuda a encontrar un punto de partida realista según tu situación, energía disponible y obstáculos concretos.
La escritura expresiva puede ayudar a procesar experiencias difíciles, aunque sus beneficios son modestos y no reemplazan atención profesional. Esta herramienta te ayuda a diseñar un punto de partida práctico según tu situación, tiempo disponible y lo que quieres explorar.
Las estadísticas de divorcio describen tendencias en poblaciones, no predicen lo que pasará en tu relación específica. Este plan te ayuda a identificar qué quieres decir, cómo abrir la conversación y qué obstáculos anticipar antes de hablar con tu pareja.
La conexión entre el sistema digestivo y el estado emocional es real y compleja. Esta herramienta te ayuda a describir tus síntomas con precisión, identificar posibles desencadenantes y preparar preguntas concretas para una consulta médica.
Esta herramienta te ayuda a distinguir entre estrés reactivo y ansiedad persistente, y a elegir un siguiente paso práctico según tu situación, disponibilidad de apoyo y preferencias. No es un diagnóstico ni reemplaza la evaluación profesional.
La terapia de exposición con prevención de respuesta es un enfoque estructurado que requiere acompañamiento profesional. Este plan te ayuda a clarificar tus dudas, preferencias y obstáculos antes de tu próxima consulta, para que la conversación sea más útil.
La sensación de no poder respirar bien puede ser muy alarmante. A veces tiene relación con la ansiedad; otras veces indica algo que necesita atención médica inmediata. Esta herramienta te ayuda a preparar un plan de respuesta según tu situación, pero no reemplaza la evaluación médica.
Esta herramienta te ayuda a reconocer cuándo y por qué las decisiones se vuelven agotadoras, y a elegir cambios prácticos en tu rutina según tu situación real. No es un diagnóstico ni un plan de tratamiento; es una guía de preferencias y opciones.
Cuando una discusión de pareja escala rápidamente, tener opciones claras preparadas de antemano ayuda a tomar decisiones en el momento. Esta herramienta compara caminos distintos según tu situación, lo que puedes hacer ahora mismo y lo que quieres para el vínculo a largo plazo.
El GAD-7 es un cuestionario de cribado, no un diagnóstico. Esta herramienta te ayuda a entender qué significa tu puntuación, qué limitaciones tiene el cuestionario y a comparar opciones concretas de seguimiento según tu situación y preferencias. Tus respuestas no se envían a ningún lugar.
Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de acuerdo sobre visitas y tiempos de descanso se adapta mejor a tu situación, tus necesidades y las personas involucradas. Responde tres preguntas y obtendrás un plan de acción personalizado con pasos concretos.
Cambiar de plan puede disparar una autocrítica automática y dura. Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación contigo mismo que reconozca el cambio honestamente, identifique qué lo motivó y decida cómo seguir sin quedarte atrapado en el juicio.
Salir de una consulta médica y querer buscar más información en internet es muy común. Esta herramienta compara opciones reales para que decidas cómo manejar ese impulso según tu situación, sin que la búsqueda empeore tu estado.
Cuidar a otras personas de forma sostenida puede generar un cansancio específico que va más allá del sueño. Esta lista de verificación te ayuda a identificar qué aspecto de tu bienestar necesita atención primero y qué información es útil tener lista si decides consultar a un profesional de salud.
Este plan te ayuda a preparar una conversación concreta sobre el cansancio que genera trabajar desde casa. Identifica con quién necesitas hablar, qué quieres decir y cómo plantear un cambio realista sin sonar a queja ni a alarma.
Esta herramienta te ayuda a planear cómo apoyar a alguien cercano de forma sostenible, con límites claros y sin asumir responsabilidades que corresponden a un profesional. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás un plan de conversación adaptado a tus posibilidades reales.
Esta herramienta te ayuda a decidir qué tipo de apoyo necesitas, quién puede dártelo y cómo estructurar la semana. No es una evaluación clínica. Si llevas más de dos semanas con síntomas que interfieren en tu vida diaria, consulta a un profesional de salud.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación o contacto concreto para romper el aislamiento, eligiendo con quién, cómo y qué decir. No evalúa síntomas ni reemplaza atención profesional. Si el aislamiento va acompañado de síntomas persistentes, consulta a un profesional de salud.
Esta lista de verificación te ayuda a prepararte antes de decirle a alguien que ya no puedes estar disponible como antes. Cubre el qué, el cómo y el cuándo de esa conversación, adaptándose a tu situación concreta. No evalúa tu relación ni prescribe resultados. Tus respuestas quedan solo en tu navegador.
Esta lista de verificación te ayuda a revisar qué puedes soltar esta noche, qué necesita un lugar concreto en tu agenda y cómo preparar la transición entre el trabajo y el descanso, aunque no hayas terminado todo.
Cuando tienes varias alternativas y empiezas a listar pros y contras de cada una, la lista puede crecer hasta paralizarte. Esta herramienta te ayuda a identificar qué criterios son realmente decisivos para ti y a comparar solo lo que importa.
Dormir mal en una habitación compartida tiene causas concretas: ruido, luz, horarios distintos o hábitos incompatibles. Esta lista de verificación te ayuda a identificar qué aspectos necesitas abordar contigo mismo/a y con la otra persona antes de buscar soluciones.
Haber tomado una decisión es solo la mitad del proceso. Esta guía te ayuda a elegir el formato, el momento y el tono para comunicarla a alguien que puede reaccionar con desacuerdo, sin tener que justificarte indefinidamente ni ceder lo que ya decidiste.
Esta herramienta te ayuda a elegir cómo manejar la incertidumbre cuando necesitas decidir sin tener todos los datos. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás un plan concreto para estructurar tu próximo paso. Tus respuestas se quedan en tu navegador.
Responde tres preguntas sobre tu situación concreta y obtendrás un plan de acción personalizado con frases y pasos adaptados a ti. Esta herramienta no es una evaluación clínica; es una guía de preferencias para ayudarte a actuar.
Decir que no es más fácil cuando tienes una forma concreta de hacerlo. Esta herramienta compara distintas maneras de comunicar tus límites de carga según quién te pide algo, qué tipo de relación tienes y qué resultado quieres conseguir.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan personal para aplazar una preocupación de manera deliberada. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás pasos concretos adaptados a lo que tienes disponible ahora mismo.
A veces tienes una sensación difícil de nombrar y no sabes cómo contarla sin que la conversación se vuelva una búsqueda de qué está mal. Esta herramienta te ayuda a construir un plan de conversación honesto y útil.
Esta herramienta te guía para identificar si lo que te preocupa es un problema concreto que puedes abordar ahora o una predicción sobre algo que aún no ha ocurrido. Según tu respuesta, obtendrás un camino de acción diferente para cada caso.
Esta herramienta te ayuda a pensar con quién hablar de algo difícil, según el tipo de apoyo que buscas, la confianza que tienes y las barreras prácticas que enfrentas. No es un diagnóstico ni una evaluación clínica: es un plan de acción personal basado en tus preferencias.
Esta lista de verificación te ayuda a identificar qué tipo de decisión enfrentas, a quién vale la pena consultar según el caso y cuándo ya tienes suficiente información para avanzar. No es una evaluación psicológica ni un diagnóstico de indecisión.
Responde tres preguntas sobre tu situación real y obtendrás un plan de acción personalizado con pasos concretos para arrancar la tarea que tienes pendiente, adaptado a tus obstáculos y recursos disponibles hoy.
Esta herramienta te ayuda a organizar la información sobre tu sueño antes de hablar con un profesional de salud. Responde tres preguntas y obtendrás un plan concreto con los puntos que vale la pena mencionar en la consulta.
Hablar de dinero y disponibilidad con un profesional puede sentirse incómodo, pero es una parte legítima del proceso. Esta herramienta te ayuda a identificar tus prioridades, obstáculos reales y los pasos concretos que puedes dar antes o durante esa conversación.
Muchas personas restan importancia a sus mareos al hablar con un médico por no querer parecer exageradas. Esta herramienta compara distintas formas de comunicar lo que ocurre para que puedas elegir el enfoque que mejor refleje tu experiencia real. No clasifica la gravedad de tus síntomas ni produce un diagnóstico.
Esta herramienta compara distintas formas de hablar de lo que te preocupa según tu relación con la incertidumbre, el tipo de apoyo que buscas y lo que quieres que la otra persona entienda. No hay una opción correcta; cada una tiene ventajas y límites reales.
Leer noticias, documentos legales, reportes médicos o contenido emocionalmente cargado puede drenar tu atención rápidamente. Esta guía te ayuda a elegir estrategias concretas según tu situación, ritmo y recursos disponibles.
Esta herramienta te ayuda a diseñar un registro corporal breve adaptado a tus hábitos y objetivos. No es una evaluación médica. Responde tres preguntas y obtendrás una lista de verificación con los elementos más útiles para tu situación concreta.
Elige cómo, cuándo y a quién quieres pedirle espacio, y obtendrás un plan de conversación adaptado a tu situación. Esta herramienta es una guía de preferencias y comunicación, no una evaluación psicológica ni clínica.
A veces necesitas que alguien te escuche sin que intente resolver lo que sientes. Esta herramienta te ayuda a preparar cómo pedir ese tipo de escucha a una persona cercana, qué decir al inicio, cómo guiar la conversación y qué hacer si la otra persona empieza a dar soluciones. Obtendrás un plan de conversación adaptado a tu situación.
Este comparador te ayuda a ver qué opciones tienes para pedir una adaptación temporal de tu carga laboral, qué implica cada una y cuál encaja mejor con tu contexto, tu relación con tu empresa y lo que necesitas en este momento.
Esta herramienta te ayuda a identificar qué parte de la intervención te genera dificultades, cómo formularlo ante tu profesional y qué pasos concretos puedes dar según tu situación. No es un diagnóstico ni una recomendación clínica.
Saber qué información es confidencial y en qué circunstancias puede compartirse es un derecho tuyo como paciente. Esta herramienta te ayuda a comparar distintas formas de plantear esa pregunta según tu situación, el tipo de consulta y lo que más te preocupa proteger.
Terminar de trabajar tarde hace más difícil que el cuerpo y la mente cambien de estado. Esta herramienta te ayuda a construir un plan de transición personalizado según tus horarios, tu entorno y lo que ya sabes que te funciona o no.
Esta herramienta te ayuda a organizar lo que has notado y lo que quieres saber antes de hablar con un profesional de salud. Responde tres preguntas y obtendrás un plan concreto adaptado a tu situación.
Compartir espacio con otras personas mientras cada una necesita concentrarse es un desafío de coordinación, no solo de voluntad. Esta guía te ayuda a preparar la conversación con quienes comparten ese espacio para llegar a acuerdos concretos y sostenibles.
Esta herramienta te ayuda a organizar lo que quieres decir, preguntar y pedir en tu segunda consulta. El resultado es un plan de conversación adaptado a tu situación, no una evaluación clínica ni una guía de diagnóstico.
Cuando el día se llena de mensajes, tareas y decisiones, decidir qué atender primero puede ser tan agotador como el trabajo mismo. Esta herramienta te ayuda a elegir un enfoque concreto según tu situación, energía disponible y contexto de trabajo.
Este comparador de opciones te muestra distintas formas de responder cuando alguien te da consejos sobre tu vida sin que los hayas pedido. Cada opción tiene consecuencias distintas según el contexto y la relación. Elige la que mejor se adapte a lo que quieres lograr. No es un diagnóstico ni una evaluación clínica. Tus respuestas quedan solo en tu navegador.
Recibir una crítica puede activar defensas inmediatas o, al contrario, llevar a asumir todo lo que se dijo como verdad absoluta. Este plan de conversación interna te ayuda a detenerte, evaluar la crítica con criterio y decidir qué parte, si alguna, quieres incorporar.
Cuando estás en medio de un proceso difícil, los avances pequeños suelen ser invisibles o parecer insignificantes. Esta herramienta compara distintas formas de reconocerlos según cómo piensas, qué tienes disponible y qué tipo de reconocimiento te resulta más creíble y útil.
Esta herramienta te ayuda a elegir una acción concreta para reducir tu lista de tareas. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás un plan personalizado con pasos que se ajustan a tu tiempo y energía disponibles.
Este checklist te ayuda a preparar una conversación sobre reparto de tareas domésticas. Identificarás qué trabajo existe, cómo hacerlo visible para todas las personas del hogar y qué formato de reparto se adapta mejor a tu situación concreta.
Después de una interrupción, volver a la tarea puede costar tanto como haberla empezado. Responde tres preguntas sobre cómo fue la interrupción y qué tienes disponible ahora, y obtendrás pasos concretos para retomar sin perder lo avanzado.
Cuando cometemos un error, la mente suele saltar a conclusiones sobre quiénes somos, no solo sobre lo que hicimos. Esta herramienta te ayuda a elegir un enfoque concreto para revisar el error con honestidad, aprender de él y seguir adelante sin insultarte.
Esta herramienta compara distintas formas de revisar una decisión ya tomada según tu situación, el tipo de decisión y los recursos que tienes. Te ayuda a distinguir una revisión útil de una rumiación que no avanza. No es una evaluación clínica.
Terminar algo —un proyecto, una etapa, una relación— rara vez se siente perfecto. Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de cierre es realista para ti ahora mismo y qué acción concreta puedes tomar según tu situación y recursos disponibles.
Los cuestionarios de bienestar pueden ser un punto de partida para hablar con un profesional, pero su resultado no es un diagnóstico. Esta herramienta te ayuda a preparar cómo presentar ese resultado, qué preguntar y cómo evitar que la conversación se centre en la puntuación en lugar de en tu experiencia real.
Compararse con lo que otros publican en redes sociales es una experiencia muy común, pero no todas las comparaciones afectan igual ni tienen la misma causa. Este checklist te ayuda a identificar qué está pasando en tu caso y a elegir pasos concretos según tu situación y preferencias.
Trabajar desde casa con responsabilidades de cuidado activas es uno de los contextos más exigentes para la concentración. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás una comparación de opciones concretas adaptadas a tu realidad, sin soluciones ideales que ignoren tus límites.
Esta herramienta te ayuda a revisar los factores prácticos y personales que influyen en la elección entre una consulta presencial y una en línea. El resultado es una lista de puntos clave para valorar, no una recomendación clínica.
Esta herramienta te ayuda a comparar tus opciones cuando tienes dudas sobre el enfoque, el diagnóstico o el plan de tu profesional actual. El resultado es un mapa de opciones concretas adaptado a tu situación, no una evaluación clínica.
Muchas personas sienten que descansar es un lujo que no merecen. Esta herramienta te ayuda a identificar qué obstáculo específico enfrentas y a elegir una acción realista, no una lista de buenos propósitos.
Esta herramienta te ayuda a comparar opciones para abordar con una persona cercana la posibilidad de buscar ayuda profesional. No evalúa a esa persona ni te dice qué hacer. Si hay riesgo inmediato para la seguridad de alguien, llama a los servicios de emergencia de tu país.
Esta herramienta compara opciones para gestionar el consumo de noticias cuando sientes que te genera más angustia que claridad. Según tus hábitos y lo que valoras, obtendrás un plan concreto para ajustar esa relación a tu medida.
Olvidar una tarea puede desencadenar pensamientos como 'algo está mal conmigo' o 'no soy capaz'. Esta guía te ayuda a comparar respuestas concretas según el tipo de olvido, tu contexto y lo que más te preocupa, para actuar en lugar de quedarte atrapado en la duda.
Esta herramienta te ayuda a planificar qué decir y cómo actuar cuando alguien —ya sea un familiar, amigo o profesional— atribuye tus síntomas físicos exclusivamente a los nervios. No evalúa si tienen razón o no. Te ayuda a comunicarte con claridad y a decidir tu próximo paso.
Esta herramienta te ayuda a clarificar cuándo tiene sentido buscar otra opinión médica, qué preguntar y cómo organizarte. No reemplaza la evaluación de tu médico ni sugiere diagnósticos. Si tienes síntomas urgentes, acude a urgencias.
Esta herramienta te ayuda a preparar una respuesta práctica cuando alguien cercano o importante espera algo de ti. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás un plan concreto para evaluar, comunicar o ajustar esa expectativa. Tus respuestas se quedan en tu navegador.
No todas las rutinas de sueño fallan por la misma razón. Esta herramienta te ayuda a comparar tres áreas clave —horarios, entorno y hábitos previos al sueño— para identificar cuál tiene más margen de mejora en tu caso y qué cambio concreto probar primero.
Cuando otra persona te presiona para decidir ya, es fácil ceder o bloquearse. Esta guía te ayuda a identificar qué necesitas en ese momento concreto y a elegir un siguiente paso que sea tuyo, no dictado por la prisa ajena.
Esta herramienta te ayuda a comparar formas de usar decisiones reversibles y pruebas pequeñas cuando enfrentas un cambio importante. Responde tres preguntas y obtendrás un plan concreto para explorar opciones con menos riesgo. Tus respuestas se quedan en tu navegador.
El ruido es una de las causas reconocidas de problemas para dormir. Esta lista de verificación te ayuda a identificar el origen del ruido que te afecta, qué tienes disponible para reducirlo y qué pasos concretos puedes dar esta semana. No es un diagnóstico ni una evaluación médica.
Los horarios rotativos o irregulares dificultan mantener un ritmo de sueño estable. Esta herramienta te ayuda a identificar ajustes concretos según tu situación real: el tipo de turno, el apoyo que tienes y los obstáculos más frecuentes.
Esta herramienta te ayuda a comparar distintas formas de abordar el tema de salud mental con tu familia, según cómo es la dinámica familiar, qué quieres lograr con la conversación y qué obstáculos anticipas. No es una evaluación clínica. Tus respuestas quedan solo en tu navegador.
Esta herramienta te ayuda a elegir pasos concretos para hablar contigo mismo con respeto cuando cometes errores o enfrentas críticas, sin negar lo que pasó ni hundirte en la autocrítica. Tus respuestas se quedan en tu navegador.
Responde tres preguntas sobre tu situación financiera, tu relación con el familiar y tus prioridades, y obtendrás un plan con pasos concretos para cada opción que elijas. Esta herramienta es una guía de preferencias, no asesoría financiera ni clínica.
Responde tres preguntas sobre quién te escribe, cuándo y cómo te afecta, y recibirás pasos concretos para establecer un límite claro sin cortar la comunicación. Esta herramienta es una guía de preferencias, no una evaluación clínica.
Este planificador de conversación te ayuda a preparar respuestas concretas para preguntas sobre tu vida personal que no deseas responder, ya sea de familia, amistades, compañeros de trabajo u otras personas. Adapta las opciones a tu contexto y al tipo de relación. No es un diagnóstico ni una evaluación. Tus respuestas quedan solo en tu navegador.
Si evitas poner límites porque te preocupa cómo responderá la otra persona, esta herramienta te ayuda a prepararte. Responde tres preguntas sobre tu situación y recibirás una lista de verificación personalizada con acciones concretas antes, durante y después de la conversación. Nota importante: si sientes que tu seguridad física podría estar en riesgo, busca apoyo especializado en violencia doméstica antes de actuar.
Hacer varias cosas al mismo tiempo puede dar sensación de productividad, pero a menudo genera la frustración opuesta: mucho movimiento y poco progreso real. Este checklist te ayuda a identificar qué cambiar según tu situación concreta.
Responde tres preguntas sobre tu entorno digital y tus hábitos de trabajo para obtener una lista de verificación práctica y personalizada con los ajustes más relevantes para reducir las interrupciones y recuperar tu concentración.
La recomendación de apagar todas las pantallas una hora antes de dormir es difícil de cumplir para muchas personas. Esta herramienta te presenta opciones concretas y comparables para reducir el impacto de las pantallas en tu sueño, partiendo de lo que realmente puedes hacer.
Este plan te ayuda a elegir pausas breves que se adaptan a tu nivel de energía y a tu contexto real. No es una lista de obligaciones: es una guía para que el descanso no se convierta en otra tarea que cumplir.
Pedir ayuda con algo concreto —una gestión, una tarea del hogar, un trámite— puede ser más difícil de lo que parece. Esta herramienta compara opciones según a quién puedes pedírsela, cómo formular la petición y cómo manejar el resultado. Responde tres preguntas y obtendrás un plan comparativo adaptado a tu situación.
El perfeccionismo no siempre aparece al terminar algo: muchas veces bloquea el inicio. Esta herramienta de comparación de opciones te ayuda a identificar qué tipo de bloqueo tienes y a elegir un enfoque concreto y distinto para ponerte en marcha según tu situación.
Esperar un resultado médico puede ser uno de los momentos de mayor incertidumbre. Esta herramienta te ayuda a preparar preguntas útiles para tu consulta, identificar qué necesitas durante la espera y decidir cómo manejar la información cuando llegue.
Esta herramienta te ayuda a clarificar qué quieres decir, cómo manejar la tensión antes de la conversación y qué harás si no sale como esperas. No garantiza el resultado del diálogo, pero sí te da un punto de partida más claro.
Cuando la preocupación se acumula, hasta las decisiones menores pueden sentirse pesadas. Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de acción encaja mejor con tu situación actual y te genera un plan personal de pasos concretos.
Esta herramienta te ayuda a elegir una acción concreta según tu situación: qué tan urgente parece el silencio, qué apoyo tienes disponible y qué puedes hacer hoy. No es una evaluación clínica ni reemplaza atención médica de emergencia.
Esta herramienta te ayuda a comparar enfoques concretos para el seguimiento de un síntoma que ya revisó un profesional de salud. No es una evaluación médica ni reemplaza la indicación de tu médico. Responde tres preguntas y obtendrás una comparación de opciones adaptada a tu contexto.
No saber cómo describir tus emociones es más común de lo que parece y no impide recibir ayuda profesional. Esta herramienta te ayuda a construir una lista de preparación concreta: qué llevar, cómo empezar y qué decir si te quedas en blanco durante la consulta.
La fatiga persistente puede tener muchas causas. Esta herramienta te ayuda a organizar lo que sabes sobre tu situación antes de la consulta, para que el tiempo con tu médico sea más útil y no olvides lo importante.
Ir a una consulta con información organizada sobre tus dificultades de atención ayuda al profesional a entender tu situación y a ti a aprovechar mejor el tiempo disponible. Esta herramienta genera una lista de preparación según tu contexto, historial y lo que más te preocupa comunicar.
Cuando una sensación aparece durante el ejercicio, describir bien qué ocurre, cuándo y cómo es clave para que el médico pueda orientarte. Esta guía te ayuda a estructurar ese relato antes de tu consulta, sin minimizar ni exagerar lo que experimentas.
Después de reaccionar con enojo, silencio, llanto o torpeza en una situación difícil, el diálogo interno que sigue puede ser más dañino que el momento mismo. Esta herramienta te ayuda a preparar qué decirte a ti mismo de forma honesta y útil, no punitiva.
Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de miedo al arrepentimiento estás experimentando, qué lo alimenta en tu caso concreto y qué acción específica puedes tomar. No es una evaluación clínica ni un diagnóstico de ansiedad.
Mirar el reloj durante una mala noche puede aumentar la angustia. Esta herramienta compara opciones reales para relacionarte con el tiempo durante el insomnio y te ayuda a elegir la que mejor encaja con tu situación y preferencias.
Este asistente te ayuda a elegir una acción concreta para la situación específica en que un límite que ya expresaste sigue siendo cuestionado, minimizado o renegociado por otra persona. No es un diagnóstico ni una evaluación clínica. Tus respuestas quedan solo en tu navegador.
Esta lista de verificación te ayuda a revisar qué pasó cuando pediste ayuda y no funcionó, identificar qué ajustar y decidir un siguiente paso realista. No evalúa tu situación clínica ni juzga a la persona que no respondió bien. Tus respuestas no salen de este navegador.
La primera sesión con un psicólogo puede generar incertidumbre sobre qué decir o cómo empezar. Esta herramienta te ayuda a organizar lo que quieres comunicar, las preguntas que tienes sobre el proceso y los documentos o información que puede ser útil llevar.
No entender una recomendación de tu profesional no significa que no estés prestando atención: puede ser una señal de que necesitas más contexto, una explicación diferente o una alternativa más adaptada a tu situación. Esta herramienta te ayuda a comparar formas de pedir esa aclaración según tu estilo y circunstancias.
Cuando una preocupación vuelve repetidamente, tener claridad sobre qué, cuándo y cómo ocurre puede ayudarte a comunicarla mejor, ya sea a un profesional, a alguien de confianza o simplemente a ti mismo. Esta herramienta te ayuda a construir una lista de consulta personalizada.
Si llegas al lunes igual de agotado que el viernes, algo en tu ciclo de descanso o en tu carga general merece revisión. Este plan de conversación te ayuda a identificar qué factores explorar primero, ya sea contigo mismo o con un profesional de salud.
Esta lista de decisiones te ayuda a clarificar qué ayuda puedes recibir sin incomodidad, cómo comunicarlo y qué hacer cuando la sensación de deuda aparece de todos modos. No es una evaluación psicológica ni sustituye atención profesional.
La siesta puede ser útil o contraproducente según cuándo y cuánto duermes. Esta herramienta te ayuda a identificar qué está pasando con tu siesta actual y a decidir qué cambio tiene más sentido para tu rutina, sin eliminarla necesariamente de golpe.
Este checklist te ayuda a identificar los patrones de tensión muscular al final de tu jornada, distinguir factores relacionados con el trabajo o la postura, y decidir qué información es útil compartir con un profesional si la tensión persiste o te preocupa.
Dormir mal afecta la concentración y el juicio en el día siguiente. Esta guía te ayuda a reconocer cómo el cansancio está influyendo ahora mismo y a elegir un enfoque concreto para la decisión que tienes por delante, sin ignorar ese contexto.
Cuando un evento importante coincide con una mala noche, la preocupación por el cansancio puede empeorar el problema. Esta guía te ayuda a decidir cómo gestionar la noche, preparar el día siguiente y comunicar tu estado si es necesario, según tu situación concreta.
Esta herramienta te ayuda a elegir una acción práctica adaptada a tu situación. No es una prueba diagnóstica ni reemplaza la evaluación médica. Responde tres preguntas sobre tu contexto y obtendrás un plan de pasos específicos para ti.
Estar despierto noche tras noche es agotador. Esta lista de verificación te ayuda a organizar lo que ya has notado y probado, para que puedas contárselo a un profesional de forma concreta. No es un diagnóstico ni un tratamiento.
La hiperventilación puede tener causas médicas o estar relacionada con ansiedad y estrés. Este plan te ayuda a describir tus episodios con precisión, identificar tus dudas y decidir con qué urgencia buscar atención, para que tu consulta sea más clara y útil.
Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de incertidumbre te está frenando ahora mismo y a elegir una acción concreta y realista. No evalúa tu salud mental ni reemplaza la orientación profesional.
Esta herramienta te ayuda a identificar rápidamente qué línea gratuita del Estado peruano corresponde a tu situación: apoyo emocional, violencia, emergencia médica u otra urgencia. No reemplaza la atención profesional ni hace diagnósticos.
La escritura expresiva tiene respaldo en investigación, pero sus efectos son modestos y no funcionan igual para todos. Esta herramienta te ayuda a comparar formatos, entender los límites reales del método y elegir una forma de practicarlo que se ajuste a tu situación.
MBSR es un programa estructurado de 8 semanas con evidencia moderada para ansiedad, depresión y dolor. Esta herramienta te ayuda a organizar tus preferencias, dudas y obstáculos antes de hablar con un profesional o de decidir si probarlo.
Esa sensación de presión o nudo en la garganta cuando estás bajo tensión emocional es muy común. Esta herramienta te ayuda a comparar distintas formas de responder según tu situación, preferencias y recursos, sin prometerte que desaparecerá de inmediato.
El dolor en el pecho puede tener muchas causas, desde ansiedad hasta emergencias cardíacas. Esta herramienta te ayuda a comparar opciones de acción según lo que sientes, cuándo ocurre y qué síntomas lo acompañan. Ante cualquier duda, la opción más segura siempre es buscar atención médica.
El perfeccionismo clínico no es tener altos estándares: es atar tu valor como persona a alcanzarlos sin fallar. Esta herramienta te ayuda a comparar opciones reales según tu situación, recursos y obstáculos, para elegir un camino que tenga sentido para ti.
Despertar agitado a las 3 a.m. es desconcertante. Esta herramienta te ayuda a elegir acciones concretas para reorientarte en el momento, entender el patrón y decidir cuándo tiene sentido buscar ayuda profesional. Tus respuestas no se guardan ni se envían a nadie.
Tener síntomas físicos reales que los médicos no logran explicar puede ser frustrante y agotador. Esta herramienta te ayuda a organizar lo que quieres decir en la consulta, anticipar preguntas difíciles y decidir cómo pedir una evaluación más completa si la necesitas.
Cuando el ánimo está por el suelo, esperar a sentirte motivado puede prolongar el malestar. Esta herramienta te ayuda a elegir una acción pequeña y realista según tu situación, tu energía disponible y los obstáculos que enfrentas ahora mismo.
Perder algo o a alguien importante duele, y ese dolor es normal. Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de apoyo encaja mejor con tu situación ahora mismo y a elegir un paso concreto que puedas dar hoy.
Ir por primera vez a un psicólogo genera dudas sobre qué va a pasar, qué se espera de ti y cómo saber si esa persona es adecuada para lo que necesitas. Esta herramienta te ayuda a prepararte y a identificar qué quieres evaluar en esa primera sesión.
Postergar para evitar el malestar es diferente a ser perezoso. Esta herramienta te ayuda a identificar qué función cumple tu procrastinación y a preparar una conversación, contigo mismo o con alguien de confianza, que lleve a pasos concretos.
Mejorar el estado de ánimo no sigue una línea recta. Este plan te ayuda a elegir una respuesta concreta para un día malo o una recaída, según tu situación real, tu apoyo disponible y lo que te resulta manejable ahora mismo.
La reestructuración cognitiva es una habilidad que se puede practicar de distintas formas. Este comparador te ayuda a entender qué implica cada opción —desde registros escritos hasta preguntas socráticas— y a elegir la que encaja mejor con tu estilo, disponibilidad y punto de partida.
Esta herramienta te ayuda a entender cómo la amígdala y la corteza prefrontal interactúan en la regulación emocional y a elegir estrategias prácticas alineadas con esa comprensión, según tu contexto y preferencias. No es terapia ni diagnóstico.
Esta herramienta te ayuda a elegir un punto de partida realista para practicar la respiración cuadrada según tu disponibilidad, tu entorno habitual y lo que ya has intentado. El resultado es un plan de práctica concreto, no un diagnóstico.
Esta herramienta te ayuda a explorar por qué dices que sí cuando quieres decir que no, y a comparar opciones prácticas según tu contexto. No diagnostica ni prescribe; te ayuda a identificar qué tipo de apoyo o cambio tiene más sentido para ti ahora.
Esta herramienta te ayuda a preparar una consulta sobre ritmo circadiano, luz y sueño. Selecciona las áreas que más te afectan para llegar con preguntas claras y contexto útil. No es un diagnóstico ni reemplaza la evaluación médica.
Pensar en bucle antes de dormir no siempre ayuda a resolver problemas. Esta lista te ayuda a clarificar qué pasa en tu caso, qué ya has intentado y qué preguntas llevar a una conversación con alguien de confianza o un profesional.
La sensibilidad a la ansiedad es el miedo a las propias sensaciones físicas. Esta herramienta te ayuda a identificar qué patrón te afecta más y a elegir una acción concreta y realista para empezar a manejarlo, no a eliminarlo.
Cuando el cuerpo entra en modo alerta, produce cambios físicos reales: corazón acelerado, tensión muscular, respiración más rápida. Esta herramienta te ayuda a identificar cómo se manifiesta eso en ti y a elegir estrategias concretas para manejar esa activación. No es un diagnóstico ni un tratamiento.
Sentirse solo en compañía es más común de lo que parece. Esta herramienta te ayuda a identificar qué tipo de conexión te falta y a elegir pasos concretos según tu disponibilidad, energía y contexto. No es un diagnóstico: es un punto de partida.
Esta lista de verificación te ayuda a revisar qué se sabe sobre el suspiro cíclico, qué limitaciones tiene la evidencia y si las condiciones de tu vida diaria hacen que probarlo sea razonable. No es una prescripción ni un protocolo clínico.
La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es el tratamiento de primera línea recomendado por guías clínicas internacionales, pero muchas personas no saben en qué consiste ni cómo acceder a ella. Esta herramienta te ayuda a entender sus componentes, distinguirla de la higiene del sueño y preparar una conversación con tu médico.
La teoría polivagal describe cómo el sistema nervioso autónomo evalúa el entorno en busca de seguridad o peligro. Este plan te ayuda a identificar en qué contexto te encuentras y a elegir una acción concreta y realista para ti ahora mismo.
La TCC es uno de los enfoques psicológicos con más evidencia acumulada. Esta herramienta te ayuda a comparar formas de acceder a ella según tu disponibilidad, preferencias y lo que quieres cambiar, para que llegues a una decisión informada. No es una recomendación de tratamiento personalizada.
Esta herramienta te ayuda a identificar qué es realmente importante para ti y a elegir una acción alineada con esos valores, incluso cuando la ansiedad está presente. No es un diagnóstico ni una terapia: es un apoyo para reflexionar y decidir.
Cuando te preocupas constantemente, intentar no pensar en ello suele empeorar las cosas. Esta herramienta te ayuda a diseñar un momento del día específico para preocuparte, de modo que el resto del tiempo puedas redirigir esos pensamientos con más facilidad.
Cuando cada técnica para calmarte se convierte en una nueva tarea que vigilar, el esfuerzo mismo puede alimentar la ansiedad. Esta herramienta te ayuda a elegir un enfoque distinto según tu situación concreta, sin prometerte resultados garantizados.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de apoyo concreto y respetuoso. No diagnostica ni evalúa a tu ser querido; te orienta sobre cómo estar presente sin presionar, invadir su espacio ni alimentar la preocupación.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de apoyo personalizado para alguien cercano que está agotado de cuidar a otras personas. Responde tres preguntas sobre tu relación, la situación y lo que puedes ofrecer, y obtendrás pasos concretos y respetuosos.
Esta guía te ayuda a preparar conversaciones concretas con alguien cercano que trabaja desde casa y está agotado: cómo abordar el tema, qué decir y qué evitar para que tu apoyo sea útil y no añada presión ni malentendidos sobre los límites entre trabajo y vida personal.
Cuando alguien cercano llega a la noche con la cabeza llena de tareas sin resolver, el apoyo bien intencionado puede convertirse en otra fuente de presión. Esta herramienta te ayuda a encontrar formas concretas de acompañar ese cierre de día según lo que realmente puedes ofrecer.
Compartir cuarto con alguien que tiene insomnio puede generar tensión para ambas personas. Esta herramienta te ayuda a identificar ajustes concretos del entorno y la convivencia nocturna que puedes proponer o acordar, respetando la autonomía de quien duerme mal y cuidando también tu propio descanso.
Esta herramienta te ayuda a pensar cómo acompañar a alguien cercano que está sobrecargado y necesita rechazar responsabilidades extra, sin que tu apoyo se convierta en otra exigencia o en una toma de control no deseada.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación de apoyo cuando alguien cercano no puede soltar una preocupación. Te orienta sobre cómo acompañar sin resolver, sin presionar y sin invadir su proceso.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación con tu pareja, familiar o amigo que tiene dificultad para describir algo que siente sin que la conversación acabe en búsquedas de diagnóstico o en presión para ir al médico. Aprenderás a escuchar y facilitar sin interpretar ni etiquetar.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación en la que puedas acompañar a alguien cercano a distinguir entre lo que ya es un hecho y lo que es una anticipación. No es para convencerle de que se equivoca, sino para ayudarle a ver la diferencia por sí mismo.
Esta herramienta te ayuda, como acompañante, a apoyar a alguien cercano para que llegue a su consulta médica con claridad sobre lo que quiere comunicar, sin quitarle protagonismo ni convertirte en su portavoz.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de apoyo personalizado para alguien cercano que experimenta mareos frecuentes. Responde tres preguntas sobre tu situación y recibirás pasos concretos adaptados a tu rol como acompañante.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación de apoyo cuando alguien cercano está preocupado. Recibirás un plan concreto adaptado a tu situación: qué decir, qué evitar y cómo mantenerte presente sin presionar ni prometer lo que no depende de ti.
Si alguien cercano quiere llevar un registro de cómo se siente físicamente pero no sabe cómo hacerlo de forma útil y no angustiante, esta herramienta te ayuda a construir un plan de apoyo adaptado a tu relación y disponibilidad como acompañante.
Esta herramienta te ayuda a planificar cómo apoyar a tu pareja, familiar o amigo para que solicite una adaptación temporal de sus responsabilidades, respetando su autonomía y sin presionarlo ni hablar en su nombre.
Cuando alguien cercano trabaja hasta tarde y tiene dificultades para desconectar y dormir, tu apoyo puede marcar una diferencia real. Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación concreta sobre el entorno y los hábitos de cierre del día, respetando sus preferencias y sin convertirte en supervisor de su sueño.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de conversación concreto para apoyar a tu ser querido antes de su consulta médica sobre palpitaciones. No evalúa síntomas ni reemplaza la atención médica; te orienta sobre cómo facilitar sin invadir.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación útil con alguien cercano que está desbordado por sus pendientes. Responde tres preguntas sobre el contexto, tu relación y lo que puedes ofrecer, y recibirás un plan de conversación concreto y adaptado.
Esta herramienta te ayuda a diseñar un reparto de tareas domésticas que sea visible para todos en el hogar, que no dependa de recordatorios constantes y que no se perciba como un favor de una persona a otra, sino como una organización compartida.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación con tu pareja, amigo o familiar que siente culpa cuando descansa. Aprenderás a validar su experiencia, evitar frases que aumentan la presión y ofrecer perspectiva sin imponer la tuya.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de apoyo concreto y respetuoso. Responde tres preguntas sobre tu situación y obtendrás pasos adaptados a lo que tú puedes ofrecer, sin imponer soluciones ni minimizar lo que siente la otra persona.
Esta herramienta te ayuda a planificar cómo responder cuando alguien cercano descarta sus propios síntomas físicos diciendo que son solo nervios, sin presionarle ni invalidar su experiencia. Responde tres preguntas y obtendrás un plan de conversación adaptado.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de apoyo personalizado para acompañar a alguien cercano que tiene problemas de sueño. Responde tres preguntas sobre tu relación, disponibilidad y estilo de apoyo, y obtendrás pasos concretos adaptados a ti.
Esta herramienta te ayuda a encontrar acciones concretas para reducir el ruido que tú o el entorno doméstico generáis, y a hablar del tema con la persona afectada de forma que no se sienta vigilada ni juzgada.
Si convives con alguien cuyos turnos rotativos afectan su descanso, esta herramienta te ayuda a preparar una conversación útil y respetuosa. Obtendrás un plan concreto para abrir el tema, ofrecer apoyo práctico y saber cuándo dar un paso atrás, todo sin presionar ni tomar decisiones por la otra persona.
Esta herramienta te ayuda a encontrar formas concretas de acompañar a alguien cercano que usa pantallas antes de dormir y quiere cambiar ese hábito, sin convertirte en su vigilante ni crear tensión en la relación.
Esta guía de conversación te ayuda a pensar cómo hablar sobre el descanso con alguien cercano que está agotado, de forma que las pausas que sugieras sean bienvenidas y no se sientan como otro punto en su lista de pendientes.
Esta herramienta te ayuda a preparar un plan de apoyo concreto para alguien cercano que está esperando un resultado —médico, laboral u otro— y siente angustia durante la espera. Está pensada para el acompañante, no para quien espera. No evalúa síntomas ni reemplaza la orientación del equipo de salud.
Cuando alguien cercano está muy nervioso antes de una conversación importante, es fácil querer resolverlo por él o darle un guion. Esta herramienta te ayuda a construir un plan de acompañamiento que le dé apoyo real sin restarle autonomía ni aumentar la presión.
Cuando la preocupación paraliza, hasta las decisiones más simples pueden sentirse imposibles. Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación que acompañe a la persona cercana a dar pasos concretos y manejables, respetando su autonomía y sin que tú tengas que resolver nada en su lugar.
Cuando alguien cercano deja de responder, la incertidumbre puede ser muy difícil de manejar. Esta herramienta te ayuda a planificar cómo acercarte de forma que abra una puerta sin forzar una respuesta, respetando el ritmo de la otra persona y el tuyo propio.
Esta herramienta te ayuda a apoyar a tu pareja, familiar o amigo antes de una consulta médica por fatiga persistente. Aprenderás qué puedes hacer para facilitar la preparación sin quitarle protagonismo ni imponer tu versión de los síntomas.
Esta herramienta te ayuda a construir un plan de conversación concreto para apoyar a tu ser querido antes de que hable con su médico sobre sensaciones físicas que aparecen durante el ejercicio. No evalúa síntomas ni reemplaza la consulta médica.
Esta herramienta te ayuda a preparar un plan de apoyo concreto para acompañar a alguien cercano durante una mala noche, sin presionarlo ni tomar el control de su situación. Responde tres preguntas y obtendrás acciones adaptadas a tu relación y posibilidades.
Cuando una persona cercana tiene preocupaciones que se repiten, llevar un registro propio puede ayudarte a entender patrones y a preparar conversaciones de apoyo más útiles. Esta herramienta te ayuda a decidir qué anotar, cómo hacerlo con respeto y qué hacer con esa información.
Esta herramienta te ayuda a preparar una conversación útil con alguien cercano que no logra recuperarse aunque descanse el fin de semana. Responde tres preguntas sobre tu relación, el contexto y tu disponibilidad, y obtendrás un plan de conversación concreto y respetuoso.
Si notas que alguien cercano duerme siesta con frecuencia y luego tiene dificultades para dormir de noche, esta herramienta te ayuda a preparar una conversación honesta y respetuosa. Obtendrás un plan adaptado a tu relación y al momento adecuado para abrir el tema sin que parezca una crítica.
Esta herramienta te ayuda a diseñar un plan de apoyo práctico y respetuoso para cuando tu ser querido llega tenso al final del día. No evalúa causas médicas ni diagnostica síntomas; te orienta sobre cómo estar presente sin imponer rutinas ni soluciones.
Esta herramienta te ayuda a encontrar la forma adecuada de apoyar a alguien cercano que llega agotado a un día con mucho en juego, sin añadir estrés, sin minimizar cómo se siente y sin tomar decisiones por él.
Si alguien cercano se toma el pulso muchas veces al día y eso le genera angustia o limita su vida, esta herramienta te ayuda a preparar una conversación honesta y respetuosa. Responde tres preguntas y obtendrás un guion de conversación adaptado a tu situación.