Síntomas físicos de la ansiedad • 3 min de lectura • • Con 3 fuentes para consultar

Cuando la ansiedad se siente como falta de aire

A veces la respiración cambia con el miedo. La sensación, por sí sola, no dice cuál es la causa.

Intentas tomar aire y parece que no llega hasta el fondo. Suspiras, abres la ventana, vuelves a intentarlo. Cuanto más lo revisas, menos satisfactorio resulta. Esa experiencia puede aparecer con la ansiedad y resulta muy angustiante. Pero también existen causas respiratorias, cardíacas y otras: no conviene decidir que es ansiedad solo porque estabas nervioso cuando empezó.

Por qué respirar más no siempre ayuda

En algunas crisis, la respiración se vuelve más rápida o profunda de lo que el cuerpo necesita. Eso puede reducir el dióxido de carbono y contribuir al mareo o al hormigueo. No ocurre de la misma manera en todas las personas ni explica cualquier episodio de falta de aire. La prioridad es entender qué te pasa. Después de una evaluación, si reconoces tu dificultad habitual relacionada con ansiedad, puedes probar una respiración más cómoda, sin perseguir una bocanada perfecta ni intentar corregir a la fuerza cada sensación.

No esperes a que funcione un ejercicio: La dificultad intensa para respirar, no poder hablar con normalidad, los labios azulados o grisáceos, la confusión o el dolor de pecho requieren atención urgente. Un oxímetro normal no diagnostica ansiedad ni descarta todas las causas de falta de aire.

Qué puedes probar

Encuentra una postura en la que no tengas que pelear

Si ya sabes que se trata de tu episodio habitual, siéntate con apoyo y afloja la ropa que te apriete. No necesitas encoger el cuerpo ni llenar los pulmones al máximo. Busca comodidad antes de empezar a contar.

Deja entrar y salir el aire con suavidad

Prueba un ritmo regular, sin inhalaciones enormes ni pausas forzadas. Si contar te tranquiliza, hazlo a tu medida. Si te produce más mareo o angustia, deja el ejercicio y vuelve a respirar normalmente.

No vuelvas a respirar el aire que acabas de expulsar

Evita bolsas y manos cerradas sobre nariz y boca. Las guías de primeros auxilios desaconsejan estas técnicas. Si el episodio es nuevo, empeora o no sabes su causa, pide ayuda en lugar de insistir con ejercicios.

Fuentes

  1. NHS. Shortness of breath: señales de alarma y cuándo consultar. Consultar fuente
  2. ANZCOR. Guideline 9.2.8: First Aid Management of Rapid Breathing, including Panic Attack. Consultar fuente
  3. NHS. Breathing exercises for stress: práctica cómoda, sin forzar. Consultar fuente